Resumen editorial: Monza coronó a la velocidad punta y castigó los errores de box
Crónica del Gran Premio de Italia: pole sorprendente, safety car decisivo y un doblete casi perfecto.
Por Andrés Quilmes
Monza, el templo de la velocidad, volvió a premiar a quien llegó con menos drag y más nervios de acero. Liam Ortega (Apex Racing) firmó la pole con un sector 1 impecable y una última curva sin perder el aliento.
La carrera, sin embargo, no se decidió en la clasificación. Un safety car en la vuelta 28 —tras un toque en la segunda chicane— reordenó las estrategias. Quien había parado antes se encontró de golpe en la ventana perfecta; quien esperaba el undercut ideal tuvo que improvisar.
Scuderia Nova salvó el fin de semana con un segundo y un cuarto puesto, suficiente para ampliar su ventaja en el campeonato de constructores. Velocity GP, en cambio, pagó caro un error de tuerca en el pit de Sofía Brandt: cuatro segundos de más y adiós al podio.
Lo mejor del domingo no fue solo el resultado: fue el ritmo de batalla entre el segundo y el quinto, con adelantamientos limpios en la recta principal y defensas dignas de archivo.
Próxima parada del calendario: Singapur, donde la velocidad punta importa menos y la gestión de neumáticos lo es todo.