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Análisis··6 min de lectura

Gestión de calor en neumáticos: el arte invisible que decide podios

Por qué la temperatura de la banda de rodadura importa más que nunca en los circuitos calurosos del calendario 2026.

Por Héctor Blasco

Hablar de neumáticos suele aburrir al espectador casual. Error. En circuitos calurosos como Singapur, la gestión térmica separa a los candidatos al podio de quienes se comen las gomas en quince vueltas.

La clave no es solo elegir el compuesto. Es calentar la carcasa lo justo en la vuelta de salida de boxes, mantener el pico en el primer stint y no sobrecargar el eje delantero al defender posición.

Los equipos con mejor mapa de frenos —balance delante/detrás— logran que el neumático trabaje en una ventana más estrecha. Eso se traduce en predicción: saben cuándo atacar y cuándo guardar.

Un detalle que muchos olvidan: el tráfico. Seguir de cerca a otro coche eleva la temperatura del alerón delantero y, por efecto cascada, del neumático delantero. Por eso a veces 'dejar un segundo' no es cobardía: es estrategia térmica.

En Boost F1 seguiremos estas historias con criterio editorial. Porque el espectáculo no solo vive de adelantamientos: vive de decisiones que el televidente no siempre ve.